La epigenética es el estudio de cómo se comportan los genes. Aunque tu genoma rara vez cambia, tus genes se activan y desactivan en respuesta a diversos factores ambientales, como el estilo de vida y la exposición a contaminantes, lo que ofrece cierta capacidad de adaptación al entorno en constante cambio que nos rodea. Si nuestros genes son las teclas de un piano, el epigenoma es quien lo toca, y nosotros somos los compositores. Tú puedes elegir cómo se toca el piano.
Cuando tomas decisiones poco saludables en tu estilo de vida, como no hacer ejercicio y llevar una vida mayormente sedentaria, o caer en malos hábitos alimentarios, estas conductas pueden afectar a genes esenciales, como los responsables de equilibrar el azúcar en la sangre, desactivándolos y provocando enfermedades como la diabetes. Los efectos pueden ser sutiles, como sentirse cansado todo el tiempo, tener niebla mental, problemas de sueño y dificultades para concentrarse, o pueden ser tan graves como el cáncer. Por eso, comprender tu epigenoma y qué lo altera es la clave para desbloquear todo tu potencial.
¿Cómo ocurre esta activación y desactivación?
dos procesos principales mantienen el equilibrio:
- Metilación del ADN: consiste en añadir grupos metilo al ADN de los genes, que actúan como candados que impiden la expresión de esos genes.
- Acetilación de las histonas, que facilita la lectura del ADN.
Estos dos procesos son los que hacen que las células de tu hígado sean diferentes de las de tu cerebro; dependiendo de qué genes se activen y cuáles se desactiven, obtienes distintos tipos de células con distintas funciones, a pesar de que estas células tienen los mismos genes. Por eso, cualquier cosa que altere ese equilibrio causará problemas de salud, porque interfiere con el funcionamiento de tus órganos y células.
¿Cuáles son ejemplos de estos “disruptores”?
- Contaminación:Inhalar aire contaminado activa genes proinflamatorios en las vías respiratorias, lo que provoca asma, enfermedades cardíacas y cáncer.
- Tabaquismo:Uno de los graves riesgos para la salud que conlleva fumar es el cáncer; el riesgo se debe a que fumar desactiva los genes que previenen el cáncer.
- Sustancias químicas disruptoras endocrinas, o EDC:Presentes en los plásticos, los productos de cuidado personal y los pesticidas, estas sustancias interfieren con el funcionamiento de tus hormonas y provocan problemas de crecimiento, trastornos metabólicos y enfermedades.
Recupera el control.
Con unas pocas decisiones poderosas, puedes proteger tu epigenoma:
- Mueve tu cuerpo:El ejercicio despierta tus genes sobrehumanos.
- Come sano:Una dieta equilibrada y colorida nutre tus genes con lo mejor.
- Respira tranquilo:Invierte en purificadores de aire y evita los contaminantes.
- Elimina las toxinas:Usa productos de cuidado de la piel limpios, elige alimentos orgánicos y deja de fumar.
- Controla el estrés:¡Relájate! No solo le hace bien a tu mente, también mantiene tus genes bajo control.
¡No se trata solo de tu vida; se trata de tu legado!
Solíamos creer que solo el genoma se transmitía a la siguiente generación, pero recientemente los científicos empezaron a darse cuenta de que el epigenoma también es hereditario, lo que significa que tus decisiones de estilo de vida no solo te afectan a ti, sino también a tus hijos y nietos. Entonces, ¿estás dispuesto a tomar medidas para dejarles un legado que atesoren?
Aunque tus genes pueden desempeñar un papel importante en la configuración de tu vida, esa no es toda la verdad; tus decisiones importan. Toma el control, desbloquea todo tu potencial y mejora tu vida y la de tus hijos. Entonces, ¿qué cambio vas a hacer hoy para mejorar tu vida?
