Nuestro mundo contiene muchas sustancias químicas y toxinas que llenan los alimentos, el agua y el aire. Esto afecta negativamente nuestro bienestar y compromete nuestra salud, incluida nuestra salud dental, causando decoloración de los dientes, mal aliento, dientes quebradizos, úlceras bucales y enfermedades de las encías, entre ellas infecciones, retracción e inflamación. Además, algunas prácticas de la odontología tradicional introducen más toxinas en nuestro cuerpo, como el flúor, el mercurio y el bisfenol A, que pueden evitarse fácilmente y reemplazarse por alternativas más naturales. Por lo tanto, detoxificar tu cuerpo y evitar la exposición a las toxinas tanto como sea posible son fundamentales para mantener un cuerpo sano y una sonrisa hermosa.

El concepto de detoxificación en odontología y por qué es importante

La detoxificación dental consiste en evitar el uso de materiales que contienen sustancias tóxicas y que, por lo tanto, tienen el potencial de causar toxicidad, y en su lugar utilizar enfoques biológicos y naturales que minimicen la exposición a las toxinas. El proceso de detoxificación dental también incluye eliminar infecciones activas y restaurar el equilibrio de la microbiota oral, ya que las infecciones dentales y orales son una posible fuente de toxinas en tu boca. La detoxificación dental es de suma importancia, ya que no solo es esencial para mantener tus dientes sanos, sino también para preservar tu salud general, pues la exposición a toxinas provenientes del trabajo dental puede causar enfermedades sistémicas.

Posibles toxinas en la odontología tradicional

Algunos materiales utilizados en odontología pueden exponer al cuerpo a sustancias nocivas, entre ellas:

  • Mercurio en las amalgamas dentales: la amalgama dental es un material de obturación que se utiliza para rellenar las caries dentales; está compuesta en un 50 % por mercurio mezclado con otros metales. La amalgama libera vapor de mercurio que puede causar toxicidad. Los síntomas de la intoxicación por mercurio de las obturaciones de amalgama incluyen síntomas locales como sabor metálico, producción excesiva de saliva e inflamación de las encías. Además, la intoxicación por mercurio interfiere con el funcionamiento de tus riñones y de tu sistema nervioso. Implantes de titanio: aunque no es común, el titanio puede causar toxicidad en forma de reacciones de hipersensibilidad en personas susceptibles. También se ha demostrado que causa daño hepático y renal, y es un conocido irritante pulmonar, que provoca inflamación y posiblemente cáncer. Flúor en la pasta dental y otros productos dentales fluorados: además de causar fluorosis dental, la exposición al flúor se relaciona con un menor CI y dificultades de aprendizaje en los niños; también puede alterar el funcionamiento de la glándula tiroides, causando alteraciones hormonales. Bisfenol A (BPA) y otras sustancias químicas disruptoras endocrinas (EDC) en los materiales dentales: algunos materiales dentales como los selladores, las obturaciones de composite y los agentes adhesivos contienen disruptores endocrinos; estas sustancias químicas pueden causar resistencia a la insulina, niveles bajos de hormonas sexuales y disfunción de las glándulas suprarrenales.
  • Infecciones dentales y orales:las bacterias nocivas presentes en encías infectadas, caries y conductos radiculares son una posible fuente de toxinas, y estas infecciones se relacionan con afecciones cardíacas, la enfermedad de Alzheimer y más.

Nuestra estrategia para minimizar la exposición a las toxinas

El medio ambiente ya está lleno de contaminantes y sustancias químicas, y no necesitamos agregarle más toxinas. Nos preocupamos por tu bienestar y, por esa razón, utilizamos alternativas biológicas naturales que no presentan riesgo de causar toxicidad; utilizamos:

  1. Técnica de remoción segura de amalgama de mercurio (SMART): este es un protocolo que seguimos para la remoción de amalgama; está diseñado para minimizar la exposición al mercurio cuando se trabaja con amalgama de mercurio.
  2. Utilizamos alternativas biocompatibles más seguras a los materiales dentales potencialmente tóxicos, como las resinas de composite y los implantes de cerámica.
  3. Minimizamos la exposición a los EDC utilizando materiales libres de BPA de alta calidad.
  4. Utilizamos terapia con ozono para tratar cualquier infección activa y restaurar el equilibrio de tu microbiota oral.

Además de estos enfoques, te recomendamos que pruebes estos métodos de detoxificación en casa, junto con mantener una buena higiene bucal, elegir tu dieta con cuidado y evitar hábitos poco saludables como fumar.

  • Usa pasta dental a base de nHA sin flúor y enjuagues bucales a base de hierbas.
  • Oil pulling: enjuaga aceite de coco en tu boca haciéndolo pasar entre tus dientes. Luego escúpelo y enjuaga tu boca con agua tibia; esto ayuda a eliminar bacterias y toxinas. No es un sustituto del cepillado ni del uso del hilo dental.
  • Practica el raspado de la lengua para eliminar bacterias y residuos.

Estos métodos complementan la atención profesional, pero no reemplazan las consultas dentales periódicas.

El impacto de la exposición a toxinas ambientales en la salud dental

Es fundamental comprender que la exposición a toxinas de otras fuentes tiene un impacto importante en tu salud dental. Se ha demostrado que diversas toxinas y contaminantes causan enfermedades dentales y orales, que van desde caries e infecciones hasta cáncer. Estas son algunas de las enfermedades y el tipo de toxinas que pueden causarlas:

  • Caries dental y enfermedad periodontal: se ha encontrado que la exposición a metales pesados y a la contaminación del aire en forma de material particulado, el tabaquismo y el tabaquismo pasivo amplifica el desarrollo de caries; estas toxinas alteran la mineralización del esmalte, favorecen el crecimiento de bacterias nocivas, provocan inflamación de las encías y causan la formación de placas y biopelículas, lo que finalmente conduce a caries y deterioro dental. Además, el sobrecrecimiento bacteriano en una encía inflamada conduce a la enfermedad periodontal y a la posible pérdida de dientes.
  • Fluorosis dental: el exceso de flúor proveniente del agua potable o de productos dentales fluorados altera la mineralización del esmalte al reemplazar el calcio en el esmalte; esto hace que los dientes sean más quebradizos y estén más decolorados.
  • Disbiosis oral: algunas toxinas cambian el pH oral a uno más ácido; un cambio que favorece el sobrecrecimiento de bacterias nocivas a expensas de las beneficiosas, lo que conduce a la alteración de la microbiota oral. La disbiosis oral se relaciona con un gran número de afecciones dentales y sistémicas como infecciones dentales, enfermedades cardiovasculares, trastornos intestinales y diversas afecciones neurológicas y psiquiátricas.
  • Cáncer oral: la inflamación crónica que resulta de la exposición a toxinas, especialmente el humo del tabaco, aumenta el riesgo de cáncer de cabeza y cuello.

Además de estas afecciones, los estudios han vinculado la exposición a toxinas con la decoloración dental, las úlceras o llagas bucales, la sequedad bucal (xerostomía), el síndrome de boca ardiente, el mal aliento (halitosis), la retracción de las encías, las enfermedades de las amígdalas, la hipoplasia del esmalte, la enfermedad de la mucosa oral, el bruxismo, las paperas, la enfermedad pulpar periapical y el síndrome de Sjögren.

Ser consciente de lo que permites que entre en tu cuerpo es clave para vivir tanto y tan saludablemente como sea posible. Ponte en contacto ahora, te ayudaremos a lograrlo.

Referencias